El gato negro se desliza misterioso por la sala. Luego, como espía experto, elige el esquinero para observarlo todo. De allí lanza una mirada escudriñadora al ruido inesperado.
Se abre la puerta. Esta listo. Salta y cae a los pies de su amo. Ahora ensaya un nuevo personaje: un manso y cariñoso corderito.
Para ti que te gustan las historias, quieres compartir la experiencia de ingresar a un mundo mágico donde puedes ser también el protagonista, entonces puedes contar conmigo.
Memorias de una gallina
martes, 19 de julio de 2011
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-Aléjate pronto fue lo último que le oí decir. Al abandonar la cafetería, al poco tiempo sentí una explosión. Caí al suelo violentame...
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