Para ti que te gustan las historias, quieres compartir la experiencia de ingresar a un mundo mágico donde puedes ser también el protagonista, entonces puedes contar conmigo.
Memorias de una gallina
martes, 26 de enero de 2021
viernes, 22 de enero de 2021
Testimonio de una docente en pandemia
Escribir es una de mis pasiones. Nací en Pueblo
Libre, es un lugar rodeado de parques y de mucha historia, por la pandemia no
podíamos salir y fue muy estresante. Vivo aun allí con mi mamá. La pandemia nos
unió más.
Creo que nadie se esperaba la pandemia ni los
retos que significaba vivir encerrados y con miedo a contagiarnos del COVID-19,
usando mascarillas, sin poder saludarnos y aprender a comunicarnos con los ojos,
cambiando nuestras rutinas personales y sociales.
Soy profesora de Comunicación, me gusta leer y
narrar historias, pero creo que esta situación nos ha dejado tantas huellas que
difícilmente la olvidaremos y podremos de dejar de contar todo lo vivido a las
demás generaciones por mucho tiempo. Nos bombardeaban con noticias y hechos muy
tristes. Sin embargo, también aparecían actos de solidaridad y de ayuda,
incluso de una adolescente que lideraba la organización y distribución de un
comedor popular. Eso me daba fuerza porque mis estudiantes también compartían
sus pérdidas de familiares, su cansancio y que se habían enfermado.
Enseñar a distancia no lo había aprendido en la
universidad y si bien conocía algunas herramientas digitales, usar el WhatsApp
para realizar las sesiones fue un desafío muy grande. Yo no lo usaba y debí
capacitarme, ver tutoriales e ir ganando experiencia. Al mismo tiempo, debíamos
luchar con la ansiedad de los estudiantes y el estrés que nos causaba la
demanda laboral y familiar. Si bien sentimos que las autoridades no nos
apoyaban porque nos demandaban documentos, seguir cursos, fueron la familia y
los amigos mediante mensajes y llamadas que levantaron nuestro ánimo.
Estamos en la segunda ola y queremos seguir
luchando, a pesar de la irresponsabilidad de algunas personas, es necesario
apostar por la vida y encarar los retos con esfuerzo, unión y solidaridad. El
país nos necesita. Es momento de preguntarnos: ¿Qué compromisos asumiremos para
mejorar esta situación?
domingo, 20 de diciembre de 2020
Te regalo un cuento
Quisiera regalarte una canción, un libro o una
sonrisa, pero hoy he decidido regalarte un cuento. Sé que estás pasando por
momentos difíciles y deseaba que te pudieras sentir un poco mejor.
Sé también que hubieras preferido un
videojuego, tu canción favorita o que te hable de fútbol. Pero he decidido
regalarte un cuento.
Te regalo un cuento porque me trae muchos
recuerdos felices y llenos de mucha emoción de mi infancia. Quiero compartir
contigo mis sentimientos al leer “El vuelo de los cóndores” y lo mucho que
lloré al leer “El caballero Carmelo” de Valdelomar, de cómo los cuentos
llenaron mi vida de aventuras, sueños y animaron mi imaginación.
Te regalo un cuento para que recuerdes las veces
que en clase te conté un cuento y mi voz te lleno de sorpresa y alegría, al
convertirme en un personaje y te saque una sonrisa.
Te regalo mis palabras, mis pensamientos y un
poquito de cómo soy, aunque quizás has aprendido a través de mi voz y tonos que
me gusta cantar, declamar, jugar con las palabras y hacerlas poesía.
Te regalo mis lecturas, mis escritores
favoritos que me hicieron compañía en momentos de soledad y tristeza. Te cuento
que fueron cómplices de mis sueños.
Te regalo un cuento porque formas parte de mi
vida y deseo darte un poco de mi tiempo, aunque sea un momento para decirte
sigue adelante, no te rindas, tú puedes y lo grabes en tu mente y corazón.
Quiero que sepas que eres muy importante para
mí, aunque a veces creas que estoy apurada y cansada, pienso en cómo puedo
ayudarte.
Te regalo un cuento para darte una excusa para
que me escribas por WhatsApp y seas libre de comentarlo, compartirlo, me
escribas para dialogar y quizás me regales un emoticón.
Te regalo un cuento para que dibujes tus
mundos, historias y que no te importe lo que te digan los demás, si tú eres
feliz.
¿Recuerdas que leímos el Principito? y sabes
que lo esencial es invisible a los ojos.
Te regalo mi sentir y que sepas que estoy aquí
para apoyarte, para ser la niña tímida que tenía miedo de interactuar, pero
cuando debía declamar se transformaba y parecía un personaje de dibujos
animados valiente y poderosa como una amazona.
Para contarte que amo enseñar, adoro la
literatura y como dice la canción te ofrezco alma, corazón y vida. Dile a todos
que la literatura cambio mi vida. Que mi primer poema lo escribí en secundaria para
un chico que me gustó y aunque nunca se lo di, se quedó grabado en mí.
Para decirte aquí estoy, me duele que estés
triste o enfermo y aunque no puedo estar físicamente junto a ti, estás presente
en mi mente.
Te regalo este cuento para que le des vuelta,
explores y quizás me regales tu propia versión.
Te regalo ESTE cuento.
(Esta versión de "Te regalo un cuento" nace de la versión de Jorge Gonzalvo que inspiro en los talleristas historias que parten de la emoción y recuerdos y que también editó)
).
miércoles, 25 de noviembre de 2020
domingo, 15 de noviembre de 2020
El día más triste de un país
María Fajardo Torres
Hoy es el día más triste, hoy un país llora la muerte de dos de sus hijos. Una décima se abre paso:
Buscarán callar las voces
y los jóvenes hermanos
entonando con las manos
perdigones, gas y roces
le contestan como coces
Sin Pintado, sin Sotelo
madres y país sin consuelo
hasta cuando tanta traba
esta lucha no acaba
el Perú está de duelo.
En el silencio de la noche, fluyen de las casas el dolor de las cacerolas, lágrimas en el corazón y tristeza en nuestras mentes.
Jack e Inti su legado al Perú queda grabado en la historia y la lucha continua buscando paz y justicia con letras, bicicletas y sones.
martes, 10 de noviembre de 2020
Historia de una décima
En un país de incertidumbres y diversidad, se dio paso a una protesta en las calles. Nadie pensaba que un grupo de jóvenes escribiría en acciones la frase de Manuel Gonzales Prada: "Jóvenes a la obra, viejos a la tumba". El pueblo indignado protestaba desde sus casas haciendo sonar las cacerolas en son de protesta.
La voz de una profesora también se hizo escuchar a través de una décima e inspirado en el amor fino que había empezado a escuchar. Y entonces escribió:
Hoy mi voz no quiere callar
ya las calles hablan fuerte
no les temen a la muerte
cacerolas voy escuchar
Los jóvenes van expresar
con fanfarria y mil gritos
Basta de robos y ritos
todos contra la vacancia
Perú no quiebres constancia
¡Largo ladrones, sin mitos!
De repente, vio en su celular un video de las protestas, el ánimo de la gente y empezaron a surgir muchas preguntas e inquietudes: ¿Cuál es la importancia de educar el pensamiento crítico y razonamiento? ¿Qué oportunidades de aprendizaje nos brinda la vacancia de un presidente? ¿Cómo podemos incentivar el pensamiento crítico y el razonamiento en nuestros estudaintes y la comunidad?
Y cuando iba continuar escribiendo nuevos versos, intentó explorar las noticias de las redes sociales tomando distancia, pero dolía tanto que se puso a cantar un amor fino sin oponente.
sábado, 31 de octubre de 2020
Monólogo de una profesora en pandemia
Prefiero tu voz y tus risas, que tus audios por WhatsApp.
Prefiero tus preguntas, tus besos y abrazos, a tus emoticones.
Prefiero tus travesuras y tus gritos, a tu silencio en clase a distancia.
Prefiero las clases presenciales, a las clases remotas.
Prefiero hablarte cara a cara, que sólo enviarte mensajes.
-
-Aléjate pronto fue lo último que le oí decir. Al abandonar la cafetería, al poco tiempo sentí una explosión. Caí al suelo violentame...

