Memorias de una gallina

Memorias de una gallina

martes, 9 de diciembre de 2014

Un profesor, una sonrisa

El día había sido terrible. Los estudiantes se han evadido, los pocos que llegan no tienen al día sus tareas, no saben que hacer.
-Profesora, ¿puede explicarme?
Oigo el timbre. Cambio de hora. Otra aula, pero la misma actitud: Yo solo sé que no quiero hacer nada. El tiempo tortura en los tiempos sin tiempo. El celular, la tablet son la extensión de su vida. Como sombras aparecen sin querer trascender, débiles como hojas.
Acabada la jornada de clase. La profesora va casa con desilusión. Come, descansa y deja de pensar.
Pasan unas horas. Ella va a su clase de inglés. Ahora, ella es la alumna. Está preocupada. Llega a clase. Hoy hay nuevo profesor. Él pregunta la clase que prefieren un profesor gruñón o uno amical. Lo segundo respondemos. La sesión fue divertida y todos nos fuimos con una sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Homenaje a Julio Ramón Ribeyro