Memorias de una gallina

Memorias de una gallina

martes, 21 de enero de 2014

Yanara

Cuentan que un día Esperanza se sentía muy mal y fue a buscar ayuda a su amiga Pena. Pero cuando la encontró la vio muy triste y acongojada. Había sufrido una fuerte decepción. Cada una empezó a sentirse más y más desdichada recordando sus problemas. De pronto alguien tocó la puerta. Muy abatida, Pena abrió la puerta y vio a una persona desconocida que se presentó como Yanara.
-¿Qué haces aquí? -le dijo Pena.
Y Yanara le dijo que ella recorría el mundo recolectando el sufrimiento de todo el mundo. Luego de decir esto, Yanara escuchó a Pena y Esperanza, les dio un abrazo como nunca nadie les dio y ellas quedaron libres de dolor.


lunes, 14 de octubre de 2013

Monólogo

Desde lo alto, ella observaba las ruinas, la desolación y el vacío de la otrora Casona de los Espejos.
En el antiguo salón del baile, ahora se veía al trasluz de los rayos del sol una lluvia fina de polvo. El aire era irrespirable por el hedor que se desprendía de los cadáveres y la pólvora.
Los horrores y el olor amuerte ocasionados por la guerra no la dejaron en paz. Estaba perturbada. Ante el silencio y la inmensidad de aquella destrucción, ya no puede ocultar sus pensamientos y se pregunta:
_¿Quén es el peor enemigo de la naturaleza?
_El ser Humano.
_¿Qué es el ser humano?
_El francotirador de su propia existencia.
_¿Qué nos toca hacer a cada uno?
_Tener ideales, comprometernos, actuar sin violencia. Porque la guerra es la excusa perfecta paar destruir y matar.
Soy un náufrago en este recinto, un sobreviviente de la maldad de los poderosos insaciables.
Pero, ¿Quién le hace caso a alguien como yo?, que teje y teje olvidada en un rincón. Que sube y baja como si me entrenará paar luchar contra la soledad, buscando una compañía entre fantasmas, espejos rotos como mis sueños. ¿Dónde están las risas, los amores que vienen y van, la elegancia y el lujo de aquellos años felices? Un recuerdo, una fantasía tienen más vigencia que mi propia vida. ¿Quién soy para ellos?
Simplemente, una araña.

miércoles, 10 de julio de 2013

AUN SIENTO ESCALOFRÍOS

-Aléjate pronto fue lo último que le oí decir.
Al  abandonar la cafetería, al poco tiempo sentí  una explosión. Caí al suelo violentamente y en ese momento supe lo que había pasado.
-No puedo seguir contigo me había dicho hacía algunos meses, yo dudaba de sus razones y como buena periodista tenía la esperanza  que me dijera la verdad.
Aun siento escalofríos. Sin embargo, debo cubrir la noticia. Sé que su cuerpo voló por los aires. Hay muertos por doquier. Mientras en mi cabeza da vueltas ¿por qué me salvo?

jueves, 28 de febrero de 2013

La sombra de Julián

.Julián viste su pantalòn gris y una infaltable guayabera crema. A sus cincuenta y cinco años sigue esperando como siempre, con un libro en las manos sentado en una banca del parque, viendo revolotear a las palomas. Esta inquieto, cierra los ojos, deja el libro. Luego toma aliento y se pone de pie decidido a todo.

En la pensión hace rato que lo esperana  cenar y él no llega. la dueña está nerviosa y comenta con otro vecino: ¿no le habrà pasado algo?

Cerca de medianoche, unas sombras se ve en la entrada de la quinta, es Julián; sostiene en los brazos a una criatura y otro un poco mayor, se agarra  a su pantalón. Su rostro es iluminado por un farol. Se le ve sonreír. Después de mucho tiempo se reunía con sus amores, aunque eso significaba haber cometido una locura.

domingo, 27 de enero de 2013

Transformación

Nadie escoge el lugar donde nace ni conocer a las personas que de alguna manera dejan huella en tu vida. Crecí como cualquier niña que quiere conocer el mundo y el lado bueno de las personas, pero en el viejo solar en que vivía las paredes escondían el odio gratuito.

Así fue que las vecinas de la primera casa nos enseñaron que jugar era malo, que reír era escandaloso y que triunfar en la vida era imperdonable.

Por eso decidí apartarme de la humanidad y transformarme en un felino, en esos seres que contemplan el mundo sin aparentemente importarles nada. Pero, eso no es cierto.

 Sigo batallando a pesar de las heridas,sacando las garras, torturando a los vecinos con mi canto y es que lo que ven de malo en mí depende de los ojos con me miran.

lunes, 24 de diciembre de 2012

La caricia de un bárbaro

La lucha había sido feroz. El bárbaro con sus hombres pasaba revisión de pérdidas, heridos y a los enemigos los remataba. Mi pueblo no pudo resistir tanta ferocidad.
Cuando lo vi tenía las barbas crecidas y el pelo ensortijado, que caía sobre su frente le daba un aspecto de semidios. Viéndolo así parecía librar otra batalla contra el viento. Alto, corpulento y de fuerza descomunal, podía levantar con un brazo a un hombre.

De repente, me observo entre los escombros, sus ojos brillaban intensos y no dejaban de mirarme. Esperaba lo peor. Pero, en ese instante me liberó y pasó su mano sobre mis cabellos, como un ave en busca de amor.

jueves, 26 de enero de 2012

El hombre más odiado

Era el hombre más odiado del barrio y todos ansiábamos que recibiera alguna vez su merecido, porque todo lo sabía. Pero un día sucedió algo increíble.

Llegó al barrio su peor pesadilla: el internet y perdió su autoestima.

Homenaje a Julio Ramón Ribeyro